Dylan observa la lluvia caer a través del cristal de su habitación, absorto en sus mÔs dolorosos pensamientos. La tristeza en su semblante combina con el gris del cielo y con el ambiente melancólico que aquel aguacero produce.
āĀæSerĆ© capaz de aceptar el rechazo? āmurmura con la voz apagada.
Varios toques en la puerta interrumpen sus lamentos, asimismo, provocan que Ʃl resople del fastidio porque no tiene Ɣnimos de ver a nadie.
Es por ese motivo que desea irse a su casa, para vivir su dolor sin que lo molesten, pero sus padres lo tienen preso allĆ.
āDyl, Āæpuedo pasar? āLa voz de Miha se escucha del otro lado de la puerta.
Ćl suspira con expresión hastiada. No quiere hablar con nadie, ni siquiera con ella.
Miha siempre ha sido un sostĆ©n para Ć©l y con ella puede hablar de cualquier tema; no obstante, en ese momento no quiere su compaƱĆa ni sus consejos, ya que lo Ćŗnico que desea es dejar de sentir y pensar.
āQuiero estar solo… āmasculla de mal humor.
āVoy a entrar āinsiste ella, acto seguido, empuja la puerta e irrumpe en la habitación. Como respuesta a su invasión, Dylan entorna los ojos y la mira con el ceƱo fruncido.
āĀæQuĆ© parte de que quiero estar solo no entendiste?
āDyl, no te dejarĆ© hundido en lo que sea que te estĆ© molestando. Vamos, hermanito, habla conmigo. ĀæPor quĆ© intentaste…? āElla traga pesado y los ojos se le cristalizan.
āĀæPor quĆ© intentĆ© quĆ©? ĀæSuicidarme? ĀæEso es lo que no te atreves a decir? Estoy cansado de aclararles que yo no me querĆa suicidar, pero ustedes no me creen. No sĆ© quĆ© esperan que haga, Āæles miento? āĆl resopla fastidiado.
āDyl, papĆ” te rescató. Ćl vio cuando te lanzaste al vacĆo.
āĀ”QuĆ© no lo hice, con un demonio! Me desmayĆ© y por eso me caĆ. Ā”Diablos, no entiendo por quĆ© les es tan difĆcil creerme!
āPorque estĆ”s depresivo ācontesta Tron, quien tambiĆ©n irrumpe en la habitación de repenteā. Ese dĆa pude percibir el dolor en tus aullidos; fue tan intenso, que sentĆ la necesidad de ir a tu rescate. Si quieres que te crea, tendrĆ”s que contarme todo lo que sucedió y sin omitirme nada. āTron mira a su hija menor y le ordenaā: Miha, dĆ©janos solos, por favor.
Ella asiente no muy convencida, ya que tambiĆ©n quiere saber quĆ© es lo que le sucede a su hermano. Tiene la leve sospecha de que estĆ” relacionado con Legna, por lo que en esos dĆas ha pensado ir a hablar con ella, mas no se ha atrevido porque teme enojar a Dylan.
Después de que la chica sale, Tron se sienta en el sofÔ frente a la cama y mira a su hijo a la expectativa de una explicación, quien se encuentra sentado en un sillón cerca de la ventana de cristal, cuya vista melancólica lo tiene entretenido.
Ā» Bien, te escucho…
Dylan suspira rendido y lo mira con expresión firme.
āEncontrĆ© a mi mate, pero tengo que rechazarla āresponde sin mĆ”s y su rostro se distorsiona por la gran tristeza que siente.
āĀæSigues con esa estupidez? ĀæQuĆ© tanto te gusta la hija de Arel para que te hagas tanto daƱo a ti mismo?
Dylan niega con la cabeza.
āNo me gusta Clara…
āĀæEntonces?
Dylan suspira.
āAmo a mi mate y ella siempre me gustó; sin embargo, por alguna estĆŗpida razón y quizĆ”s prejuicio de mi parte, yo la tratĆ© mal y la alejĆ© de mĆ. De verdad creĆ que ella me hacĆa mal y que yo debĆa ser mate de Clara. Es que esa niƱa intrĆ©pida me causaba muchos problemas y me provocaba emociones contradictorias. AdemĆ”s, solĆa jactarse de su poder zolleb…
āEspera… ālo interrumpe Tronā. ĀæMe estĆ”s diciendo que tu mate es la hija de RiĆŗ y Alexa? Ā”Diablos! ĀæLa nieta de Liah?
Tron se tensa y lo mira con pesar.
āSiempre sospechaste que ella me gustaba, Āæpor quĆ© reaccionas asĆ ahora?
Tron se pasa la mano por el cabello y lo mira con esa firmeza que todavĆa lo intimida.
āSĆ, siempre me pareció que hubo quĆmica entre ustedes, pero nunca confirmĆ© que ella fuera tu mate. Este asunto es un poco complicado, Dylan.
āĀæPor quĆ©?
āPrimero explĆcame quĆ© te sucedió para que por poco caigas al vacĆo.
āEn estos Ćŗltimos dĆas, Legna y yo hemos pasado tiempo juntos, incluso le dije a Clara que no voy a rechazar a mi mate. Estaba dispuesto a conquistarla y a reclamarla, pero ella no quiere porque sufrió mucho gracias a mis desplantes. Dice que siempre se sentirĆ” insegura conmigo y con Clara.
āĀæY por eso quisiste suicidarte?
āĀæCómo te explico que no hice tal barbaridad? āDylan resopla frustradoā. SentĆ que alguien me seguĆa y…
De momento, a Dylan le duele la cabeza y sus recuerdos se tornan confusos.
āĀæDe quĆ© hablas? āinterpela su padre, quien muestra mucha preocupación por su primogĆ©nito.
āNo lo sĆ©… Es que a veces tengo recuerdos que no entiendo o eso creo… No sabrĆa explicarlo.
āNecesito que seas claro conmigo porque de ello depende el que salgas de la casa.
āNo puedes encerrarme aquĆ como si yo fuera un prisionero.
āOh, sĆ puedo. HarĆ© cualquier cosa con tal de mantenerte a salvo.
āĀæA salvo de quĆ©? PapĆ”, estaba dolido y, por alguna razón extraƱa, asustado. No soportĆ© tanta presión y me desmayĆ©. ĀæQuĆ© mĆ”s tengo que decirte para que me creas? Es la verdad.
Tron suspira rendido. Entiende que hay algo mƔs, pero decanta en darle el beneficio de la duda en cuanto al suicidio.
āBien, digamos te creo, pero no me quedo conforme con tu explicación y te advierto que te mantendrĆ© vigilado, jovencito. Ahora debemos conversar acerca de tu mate. ĀæQuiĆ©n lo dirĆa? āSonrĆe malicioso, pero en cuestión de segundos su rostro se torna preocupadoā. Creo que conoces un poco la historia de RiĆŗ y Alexa. Ella era una humana que llegó a nuestro territorio por accidente. RiĆŗ supo que la intrusa era su mate al instante y, aunque se negaba a aceptarlo, el muy idiota siempre fue muy obvio.
āHe escuchado algo sobre su historia…
āAquello fue problemĆ”tico. En ese entonces el consejo de los humanos estaba aliado a nosotros, puesto que habĆa un pacto de paz y respeto entre las criaturas con raciocinio; sin embargo, los habitantes comunes del territorio humano no sabĆan de nuestra existencia, asĆ que para Alexa fue impactante descubrir lo que Ć©ramos.
āMe imagino. Pero, Āæpor quĆ© los del consejo humano mantenĆan nuestra existencia en secreto?
āPorque esas criaturas son ambiciosas, curiosas y peligrosas. QuizĆ”s no tengan las habilidades fĆsicas que nosotros poseemos, pero su mente es mĆ”s desarrollada para hacer maldad. A ellos les encanta invadir los territorios ajenos y robar sus recursos.
āEntiendo. Entonces el consejo sólo los protegĆa al esconder dicha información.
āExacto. El problema es que la llegada de Alexa desató problemas entre los continentes y hasta hubo una guerra en la que ella y RiĆŗ casi mueren. En ese entonces, Alexa estaba embarazada de Legna.
Ā» Todo sucedió porque en el consejo de los humanos habĆa personas malvadas y codiciosas, que le revelaron la verdad a varios lĆderes poderosos y utilizaron a la mafia para atacar a los demĆ”s miembros e invadirnos a nosotros.
Ā» La invasión tenĆa como excusa que los licĆ”ntropos violamos el pacto al retener a Alexa en nuestro territorio. Nuestro consejo decidió enviarla de nuevo a su continente, mas RiĆŗ se negó. Al fin y al cabo, ella era su mate y la madre de su cachorra.
āĀæCómo evitaron que la regresaran? āinquiere Dylan intrigado.
āPuesto que RiĆŗ la habĆa marcado, el veneno de su saliva la convirtió en licĆ”ntropa, por lo que ella perdió su humanidad; tambiĆ©n, yo le pedĆ ayuda a Liah para que juzgara la situación entre la pareja. Como lĆder de los zollebs, Ć©l es mĆ”xima autoridad sobre los tres continentes.
Ā» Liah confundió a Alexa con la madre, porque al parecer es muy parecida a la difunta. TambiĆ©n, los ojos de Alexa son tan verdes como los del zolleb y, dado que ningĆŗn humano tiene ese tono tan exótico, Ć©l empezó a sospechar. O sea, sĆ hay humanos con los ojos verdes, pero no con ese brillo que suelen tener los zollebs en los tonos de sus iris. En fin, Ć©l descubrió que tenĆa una hija y por supuesto no permitirĆa que le hicieran daƱo.
Ā» Alexa ya habĆa dado evidencia de su poder zolleb y no habĆa razón para que conviviera con los humanos, en realidad, era lo menos conveniente. Liah ordenó que ella viviera acĆ” con su mate y borró los recuerdos de los pocos miembros del consejo humano que quedaron con vida. Incluso nuestro amigo Tom, quien era el mĆ”s fiel y entregado a la causa, fue condenado a perder sus recuerdos.
āEntiendo lo terrible de todo ese suceso, pero no entiendo quĆ© tiene que ver conmigo y con Legna.
āQue el consejo estĆ” preocupado por la nueva especie que ha surgido como consecuencia de la unión entre RiĆŗ y Alexa. Ellos desconfĆan de esta nueva raza y temen por el equilibrio y pureza de nuestro territorio. Este asunto ha preocupado a Liah y hasta me comentó que querĆa llevarse a sus nietos al territorio de los zollebs…
āLegna tambiĆ©n estĆ” preocupada por esa situación.
āHay mucha tensión en el consejo y ellos tienen su atención puesta en los cachorros de RiĆŗ. HablĆ© con Ć©l hace unos dĆas, mas RiĆŗ dice que no van a poder hacer nada en su contra, dado que sus hijos no representan ninguna amenaza y saben comportarse.
āY es asĆ. Legna ha madurado mucho en estos cuatro aƱos. Ya no es problemĆ”tica ni usa su poder para hacer travesuras. Ella estĆ” preocupada por este asunto, asĆ que trata de ser prudente al utilizar su habilidad. En cuanto a Ryan y a Alexandra, ellos son mĆ”s tranquilos que Legna.
āLos hijos de RiĆŗ no son problemĆ”ticos; no obstante, eso no es suficiente para tranquilizar al consejo. Disculpa que sea tan crudo contigo, pero te espera un gran reto como mate de esa cachorra.
āNo me importa tener que irme en contra del consejo con tal de unirme a mi mate. El problema es que ella no quiere el reclamo y ha optado por rechazarme. Siento que me muero de una forma lenta y dolorosa con tan solo saber que eso sucederĆ”, y no me quiero imaginar quĆ© serĆ” de mĆ cuando rompamos el lazo.
Ā» Es que no me siento capaz de renunciar a ella. Estos dĆas he podido ser yo mismo a su lado y he experimentado emociones que sólo mi loba traviesa es capaz de detonar en mĆ. Su compaƱĆa me nutre, me hace feliz y me llena de dicha. Yo la quiero de verdad, papĆ”.
āEntonces lucha por ella.
āLegna no me quiere, ella…
āĀ”Por favor, Dylan! Sólo no te rindas e insiste un poco mĆ”s; estoy seguro de que esa chiquilla te quiere y que, si le demuestras con hechos lo mucho que te importa, se olvidarĆ” del rechazo y aceptarĆ” la unión. Vamos, te estĆ”s perdiendo los manjares del amor por estar lloriqueando como pendejo. Si quieres te escribo todo un manual sobre quĆ© hacer en ese primer encuentro, y te aseguro que esa niƱa quedarĆ” loquita por ti.
āPapĆ”… āĆl arruga la cara con horrorā. ĀæPor quĆ© aludes que soy virgen?
āDestilas virginidad por los poros, cachorro. Ahora, arriba ese Ć”nimo y ven a almorzar con nosotros para que Otsana estĆ© mĆ”s tranquila. Mi pobre lobita ha estado con los nervios de punta y llora todas las noches.
Dylan baja el rostro con pesar.
āNo quiero que ustedes sufran por mĆ.
āEso es imposible, ya que eres nuestro hijo y te amamos. Cualquier cosa que te suceda nos duele como si fuera a nosotros mismos. Es mĆ”s, preferimos sufrir nosotros en lugar de ustedes.
Dylan asiente con una sonrisa, que es la primera que forma desde aquel dĆa en el que se despidió de su mate. Se siente afortunado de tener una familia que lo apoya. La fuerza que ellos le transmiten le devuelve la esperanza de poder conquistar a su compaƱera y evitar que ella lo rechace. Ā«Mi loba intrĆ©pida, te demostrarĆ© que no tienes por quĆ© preocuparte ni por Clara ni por el consejo ni por nada que se oponga entre nosotros, puesto que yo lucharĆ© contra viento y marea para que estemos juntos. Te amo, mi loca impulsivaĀ».

