¡Me encantas!
15. Problemas – ¡Me encantas!
Trascurrieron varios días desde que Kevin y Laura se hicieron novios, pero ellos no tuvieron ocasión de pasar tiempo juntos. Kevin ya estaba perdiendo la paciencia. Clara, de buenas a primera, le prohibió a Laura que tomara las lecciones con Kevin después de que Claudia la convenciera, ya que esta sospechaba que algo pasaba entre
16. Enfrentamiento – ¡Me encantas!
Clara caminaba, incrédula, hacia el lago. Si aquello era una broma de Frank, era de muy mal gusto. Cruzaron un pequeño sendero rodeado de árboles, donde la noche comenzaba a caer. La luna, llena y resplandeciente, proporcionaba una suave luz que acariciaba el paisaje. El agua del lago brillaba bajo su reflejo, y las pequeñas
17. Desconcierto – ¡Me ecantas!
Laura despertó con los ojos hinchados y un dolor de cabeza punzante que parecía imposible de ignorar. La amargura la invadió al recordar el episodio de la noche anterior. ¡Qué vergüenza! No podía dejar de pensar en lo que había sucedido, y la idea de tener que enfrentarse a todos después de semejante bochorno la
18. Amor de verano – ¡Me encantas!
Laura se sentó con recelo sobre la cama. Sus manos temblaban mientras trataba de que su voz no delatara su miedo. Invitó a Clara a sentarse, pero esta permaneció de pie, cerca de la puerta. —Laurita —rompió el incómodo silencio—, ¿nunca te has preguntado por qué nadie te ha hablado de tu padre? —Creí que
19. Regreso – ¡Me encantas!
Ella Los rayos del sol le molestaban los ojos, los cuales ardían con intensidad. Su cuerpo estaba débil y, por más que durmiera, no recuperaba fuerzas ni se sentía descansada. Tenía náuseas y un leve mareo; casi no comía, pues, por más que lo intentara, su estómago le provocaba estragos y nunca tenía apetito. No

