Nunca imaginé que serían ellos
A veces, las verdades más dolorosas no se descubren de golpe… se sienten. Pequeños detalles, miradas, silencios incómodos… todo empieza a cambiar. Y cuando la duda se convierte en certeza, el corazón entiende lo que la mente aún intenta negar. Porque no todas las traiciones vienen de desconocidos… algunas vienen de quienes más confiabas.

