¿Amo a Ashton? O… Es un capricho… ¿Lo amo?
Estoy acostada en mi cama, las lágrimas me ruedan por las mejillas. Ver a Ed muerto fue horrible. Saber que Ron ya no existe es irreal.
Hoy, como todos los días, vengo de la estación donde se encuentra Ashton, quien se niega a verme. Para peores males, mis padres me prohibieron ir, por lo tanto, ya Kim no me acompañará más porque ellos se lo impidieron y, puesto que soy menor de edad, no me dejan entrar por mi cuenta. Entonces, esta fue mi última visita.
Duele mucho no estar junto a él cuando más lo requiere. Ashton… ¿Por qué me alejas? Me necesitas tanto como yo a ti, ¿no entiendes que juntos somos mejores?
Me siento debajo del árbol donde enterré a Ed, estar aquí me hace sentir cerca de Ashton. He ido a la casa de los Morris y rogado para que quiten la querella; sin embargo, la mamá de Ron se niega y el señor Morris luce fuera de sus cabales, a tal punto de decir incoherencias; debe ser difícil perder a un hijo y tener al sobrino en la cárcel. No sé qué sucedió ese día, pero estoy segura de que Ashton es inocente y que ellos ocultan la verdad. La única información que tengo es que Ron ahogó a Ed y, por tal razón, Ashton reaccionó de forma violenta.
Ashton
Todo es tan confuso. No recuerdo con exactitud qué ocurrió aquel día, mis pensamientos se mezclan con los de mi niñez y no sé identificar los eventos ni las personas. Me seco las lágrimas al pensar en Melinda y Ed. Tiemblo… Los recuerdos me atormentan de repente…
—Mami, me encanta mi gatito.
—Lo sé, pero debes esconderlo cuando el amigo de mami nos visite.
Sacudo la cabeza con violencia, los recuerdos regresan…
—¡No! ¡Leo! —Lo recojo entre mis manos, lo sacudo, pero no se mueve—. ¡Leo! —Lloro porque el monstruo degolló a mi único amigo. Mi gatito Leo…
Las lágrimas me cubren el rostro y los recuerdos siguen con su tortura…
El monstruo me pega y luego a mi madre. Papá entra y lo patea, entonces, el monstruo pelea con él; papá arremete en su contra sin piedad, la sangre sale de su boca; mamá sostiene un cuchillo y papá cae dormido…
—¡Papá! —grito y luego pierdo el conocimiento…
—Es un niño, no le pasará nada; sin embargo, nosotros podríamos ir a la cárcel.
Los escucho discutir… Despierto y veo a mi padre muerto frente a mí, sostengo un cuchillo ensangrentado, mis manos están sucias de sangre.
—¡Lo mataste! ¡Mataste a tu padre!
Estoy asustado. ¿Cómo se mata a una persona? ¿En qué momento lo hice? ¿Por qué no lo recuerdo?
Me limpio las lágrimas. Hasta ahora me percato de que mi cuerpo se agita, ¡es una crisis nerviosa! De esas que me suelen dar cuando creo ver al monstruo. Los recuerdos aparecen ahora con claridad, todo porque Kim me dijo que yo era inocente, que escuchó a sus padres discutir sobre aquel día. Entonces los recuerdos vuelven: Ed muerto, yo golpeando a Ron, la tía mirándome con odio y luego mi primo desplomado sobre el piso, su cabeza llena de sangre. Verlo sin vida allí tirado me exaltó y creo que esa fue la razón por la que perdí el conocimiento. Luego vi a Melinda preocupada, luces rojas y azules, ruido de sirenas, todo me resultó muy confuso. No pude sostenerle la mirada, me sentía una bestia y ella tan frágil.
Lloro porque no entiendo. Si yo no lo maté, ¿quién lo hizo? Entonces el rostro que me presioné a olvidar regresa a mi mente, como aquella vez que regresé de Inglaterra… Fue él, el monstruo mató a Ron. El monstruo siempre estuvo ahí y yo no me percaté porque lo había olvidado.
