LILO Y EL CAMINO A CASA

Ese día, Lilo estaba solito y perdido en medio del bosque. De pronto, comenzó a llover y el pequeño conejito se acurrucó junto a un árbol.
Entonces recordó las palabras de su mamá: le había pedido que no se alejara de la madriguera. Pero Lilo no la escuchó y se fue a jugar muy lejos de casa. ¡Ahora deseaba haberle hecho caso!

Lilo estaba asustado y no sabía cómo regresar. Cuando comenzaba a perder las esperanzas, vio una figura que se acercaba por el camino.

Era una conejita que caminaba bajo la lluvia. ¡Cada vez estaba más cerca!

Lilo levantó sus orejitas y abrió mucho los ojos. ¡No podía creerlo! ¡Era su mamá! Había salido a buscarlo.

Lilo no pudo contener la alegría. Corrió tan rápido como pudo hacia los brazos de su mamá. ¡Qué felicidad volver a verla!

Su mamá lo recibió con un abrazo lleno de amor. No lo regañó; simplemente lo abrazó y lo hizo sentir seguro otra vez.
Lilo estaba feliz de haberla encontrado.

Juntos emprendieron el camino de regreso a la madriguera. Lilo había aprendido una lección muy importante: siempre debemos escuchar los consejos de nuestros padres y no alejarnos sin su permiso, porque podríamos ponernos en peligro.
¡Ahora sí, estaba feliz de volver a casa!
Fin.




